sábado, 25 de abril de 2020

Informatonio 66: La pandemia del desamor

25 Abril 2020

“Todos los hechos son ciertos, menos la historia de amor” decía mi papá mientras veíamos la película de Pearl Harbor protagonizada por Ben Affleck. Yo por dentro reflexionaba sobre sus palabras y en parte difería, pues estoy seguro que en esa parte de la historia universal ciertamente no se vivió un amor tan Hollywood, pero es seguro que muchos de sus protagonistas vivieron encerrados en conflictos dramáticos producto de sus relaciones interpersonales.

Es decir, sí o sí el ser humano se ha visto conflictuado desde tiempos inmemoriales por el amor de pareja. Ahí tenemos grandes íconos como Antonio y Cleopatra, Alejandro Magno y Hefestión, Hernán Cortés y Malintzin, Oscar Wilde y Lord Alfred Douglas sólo por mencionar algunas parejas complicadas.

El proceso de enamoramiento al que se expone la raza humana fue, es y será siempre un gran tema de debate, análisis y estudio. Muchas personas han tratado de encontrar el origen psicológico, químico, social, familiar, genético y hasta espiritual que nos lleva a perseguir ese ideal con y a pesar de sus trágicas e incontables consecuencias.
Y hoy en medio de una pandemia, en medio del miedo y la incertidumbre, en medio del aislamiento social, en medio del estrés y la tristeza que muchos viven, también se vive otro tipo de encierro, el afectivo: El amor en tiempos del Coronavirus.

Y cuando digo amor no me refiero a aquel que brilla como espejismo cuasi-utópico y que
les funciona a algunos pocos y afortunados mortales. Cuando digo amor me refiero a la carencia del mismo, aquel con el prefijo “des” que está presente en nuestro día a día más de lo que nosotros quisiéramos. Y para ser más precisos entiéndase por desamor a esa imagen de corazón roto en donde se experimenta duelo (inclusive dolor físico) como consecuencia de la muerte, el divorcio, la separación, la traición, o el rechazo romántico.


Cada día veo como suben los números de contagios por Covid19 e irremediablemente les pongo nombre, apellido e historia. Cada casita aislada que veo desde el techo de mi azotea me hace imaginar los múltiples dramas por los que estarán pasando muchos de sus inquilinos.
Sé que casi no hablo de mi vida amorosa, pero si de alguna manera esta publicación se ha hecho posible, es porque ciertamente yo también me veo encerrado en esta doble pandemia, pues me estoy enamorando. Y para contextualizar aún más, aunado a que habitualmente soy muy meditativo, súmenle la introspección que estoy experimentando (seguramente muchos) como consecuencia de encontrarme conmigo mismo constantemente, es como vivir un retiro en silencio. Es para mí u-na-bom-ba.
Vivo pendiendo de un hilo entre la canción de Alma Mía (Natalia Lafourcade), el poema Los Amorosos (Jaime Sabines) y la película Moulin Rouge (Baz Luhrmann).

Es como imaginarse la canción de Little Person (Jon Brion) pero con el fondo musical de Clair De Lune (Debussy): And somewhere, maybe someday, maybe somewhere far away… I'll find a second little person who will look at me and say: "I know you. You're the one I've waited for. Let's have some fun." Hmmm, hasta Scarlett Johansson se conmovería con esta interpretación.

Sí soy, romántico empedernido, X2. Sin remedio. Sin salida. Soy un devenir de maldiciones al amor bendito. Un transeúnte que se encuentra en medio de un amor desangelado que lo hace sentir frágil. Me preocupa el amor, lo que digan sus palabras y sus gestos, me inquieta lo que piensa cuando rio o me molesto. Me cuesta tanto no romperme en mil pedazos, no lo entiendo.

Y cuando digo que me estoy enamorando me refiero al gerundio, no digo que ya es un hecho, es el comienzo de un proceso. Pero desde ya dicha estadía es más que suficiente para cuestionar mi proceder y su actuar, analizar el siguiente escalón a subir y aclarar las metas a buscar, llegar a un acuerdo y negociar entre lo que soy y lo que quiere que yo sea, exigir reciprocidad sin cruzar la fina línea de la codependencia y los celos, evitar la tóxica idea de posesión egoísta.
¡Como pueden ver estoy hecho un lío! no sé qué quiero, aunque me encanta exigir. Me motiva que las cosas se hagan como yo digo, pero rechazo categóricamente la falta de iniciativa. Tantas variables y tangentes que tomar en cuenta que estoy exhausto, física y mentalmente. Me falta el sueño, me duele la cabeza, no como bien… se constriñe el corazón.
Para la pandemia del amor hasta ahora no se encuentra vacuna, no tiene cura y no hay manera de evitar su propagación, aunque nuestro doctor del corazón el poeta Jaime Sabines ya nos había recetado “tiempo, abstinencia y soledad”.
Esta pandemia le pega a chicos y a grandes, a los de ayer y a los de hoy. Y si el virus del desamor te contagia saldrás del manicomio para entrar directo al panteón. Es tan fuerte que inclusive otro tipo de pandemia, la actual, no logra evitar su propagación por redes sociales y demás medios electrónicos. No hay “Susana” que pueda evitar distancia con el amor, llega porque llega.
En conclusión… no tengo conclusión. No sé qué voy a hacer, en qué va a terminar todo esto, pero lo que sí sé es que tendremos que hablar y de este lado no me cabe la menor duda que dejaré que la honestidad actúe.
Les mando un fuerte abrazo.
RR

Película: Fragmento de la película Moulin Rouge (Baz Luhrmann) 

Canción: Alma Mía (Natalia Lafourcade)

Video: Little Person (Scarlett Johansson by Jon Brion)

Conferencia: Los Amorosos (Jaime Sabines)

2 comentarios:

  1. En tailandés, la palabra cerca (klai) es muy parecida a la palabra lejos (hanjklai)

    https://youtu.be/oNkq6UFbNeA

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