miércoles, 23 de agosto de 2006

Informatonio 14

Qué tal, aquí estoy yo de nuevo para saludarles después de casi dos meses de ausencia. Finalmente regresé a mi trabajo apostólico por un segundo año consecutivo en Saltillo, Coahuila.
Pero antes de llegar aquí pasé por cosas que me gustaría reflexionar con ustedes, espero capten la intención jeje.
Después de terminar mi primer año como colaborador, tuve mis ya ansiadas vacaciones en casa con mis padres. La verdad es que la convivencia con la familia y los amigos es reconfortante, aunque siempre te llevas muchas sorpresas.
Es aquí donde quiero profundizar un poquito más... No sé si todos sepan pero Chiapas siempre ha sido atacado por la teología de la liberación y en consecuencia se vive una moral que está por los suelos.
Ahora que fui a mi casa me tocó vivirlo en primera persona y es por eso que esta crítica va específicamente para nosotros los “católicos” (entre comillas):
Me encontré tristemente de todo...un amigo embarazó a su novia y esta abortó, una amiga se casó pero no por la Iglesia “por si no resultaba el matrimonio”, la gran mayoría de mis “amigos” se emborracharon cada fin de semana y andan de “free” con sus “amigas” y por si esto fuera poco, un amigo cayó gravemente en drogas.
Típico de que ellos sólo van a misa cada vez que implica un evento social o fiesta, confesarse es casi un milagro imposible pues “se confiesan con Dios” o no les interesa comulgar la eucaristía...
¿Y de quién es la culpa de todo esto?... seguro no es ni de los sacerdotes, ni del Papa, ni de los amigos o la familia, sino sólo nuestra.
Y cuando a veces pensamos que somos buenos católicos: Respondamos estas preguntas al azar:¿Cuáles son los mandamientos? ¿Cuál es la diferencia de estos con los sacramentos? ¿Cuántos papas hay desde San Pedro hasta Benedicto XVI? ¿Cuántas horas pasaba Juan Pablo II orando frente a la Eucaristía? ¿Qué es una indulgencia plenaria? ¿Qué es un proceso de beatificación? ¿Qué significa la Asunción de la Virgen? ¿Qué implica un dogma de fe? ¿Qué hay después de la muerte? ¿Quién es Cristo para mi?...y cuidado con la respuesta, porque de ello depende nuestra actitud ante la vida...

En el mundo ya hay muchos semi-católicos, semi-apostoles, semi-convencidos. Hacen falta cátolicos-apóstoles-convencidos, para cambiarlo. Con cristianos que creen que lo esencial es ir a misa los domingos, abstenerse de carne los viernes y rezar para salir bien en el examen, no vamos a ningún lado. Hacen falta lideres.
No es necesario esperar al anticristo para que venga a destruir la Iglesia, basta la apatía de sus miembros para asfixiarla.
Sin embargo no dejé que esto me agobiara, pues siempre hay buenas experiencias que luchan por sobresalir entre tanta suciedad:
En primer lugar una amiga que era protestante está a punto de bautizarse católica. Y aunque va sola a misa todos los domingos, reza por su familia que no práctica su misma fe. No es fácil, le cuesta, pero ahí demuestra su entrega.
En segundo lugar y después de partir de mi casa, me fui a León, Guanajuato para ayudar en el curso de formación de un mes para los que serán colaboradores como yo este año.
Para ser sincero estaba un poco desmotivado, pero estando ahí encontré muchos estímulos para seguir... 58 jóvenes que están dispuestos a entregar un año de sus vidas a Cristo.
Algunos están justo terminando sus estudios de preparatoria, otros ya son profesionistas: había un médico general, un mercadólogo, un piloto aviador, un ecónomo, otro era comunicólogo como yo, entre otros... venían de todas partes de México: Guanajuato, Chihuahua, Yucatán, México, Monterrey, Coahuila, Veracruz, Sonora, etc... dos eran salvadoreños, uno brasileño, otro colombiano y un estadounidense.
No cabe duda que esto fue un gran aliciente, sí hay gente que todavía lucha y se entrega a Cristo demostrándole con hechos el verdadero amor. Ese amor que como me lo describen mis padres no es sólo sentimientos, sino pruebas, sufrimientos, alegrías, decepciones, cansancios, donación... que con el tiempo estructuran una barrera impenetrable que nada ni nadie puede atravesar. Así debe ser nuestro amor a Cristo, innegable, inmutable, enérgico.

Ahora doy un segundo año y no soy un tipazo, es lo que Dios me pide y yo sólo respondo con un poco de justicia en respuesta a todo lo que Él me ha dado, pero recuerden que a todos se nos preguntará al final de nuestras vidas qué hicimos con nuestros talentos... y eso puede ser hoy, mañana o talvez en mucho tiempo. Pero la pregunta es: ¿Estaremos preparados?... Espero así sea.

Encomendándoles en mis oraciones.

Toño