1 de Septiembre de 2017
Recuerdo cuando tuve mi primer acercamiento con el
llanto por duelo, fue aproximadamente a los 10 años. Como a muchos niños, mis
papás me habían comprado un perrito, un cachorrito que me alegraba todas las
tardes al regresar de la escuela.
Desafortundamente no pasó ni una semana cuando se le empezó
a notar enfermo y desganado, fuimos al veterinario y nos dijeron que tenía “moquillo”,
lo que para mi fue muy triste porque sabía que no había cura.
Lo vi luchar y debilitarse
con el paso de los días hasta que finalmente vino el veterinario a ponerle un
suero directamente en una de sus patitas. Estuve pendiente de el hasta la
mañana en que murió. Inmediatamente después subí a mi cuarto a llorar.
La verdad fue mi primera pérdida en medio de mi
inocente niñez y fue muy duro porque me enfrentaba con la realidad de lo que es
perder algo preciado y querido.
No sé si desde esa ocasión tengo corazón de pollo,
pero la verdad todo me hace llorar. Si veo gente muriendo en las noticias, si
veo una película emotiva, si me cuentan algo dificil, si leo un libro de
temática profunda, si escucho a algun familiar llorar, etc. Sin embargo me
gusta ser así, no me da pena llorar en público y no pienso como mucha gente que
eso me hace menos, al contrario siento que me hace mucho más humano.
Y hace algunos días llegó otro golpe que no esperaba,
la muerte de Chiara, una perrita Basset Hound que había criado desde cachorrita
y que me había acompañado física y emocionalmente por momentos importantes en
los últimos años de mi vida. Años difíciles y de mucha lucha, años de caerme y
levantarme. Años en los que ese animalito me había acompañado alegre, meneando
siempre la cola y corriendo a llenarme de cariño (y tierra y baba) cuando me
veía llegar a casa.
Su partida ha sido trágica porque no era muy vieja,
pero la verdad es que fue inevitable, pues desde hace unos dos años la habíamos
llevado a vivir a un rancho donde podía correr y disfrutar de sus instintos de
cazadora, sin embargo donde también corría el riesgo de exponerse a otras cosas
por ser una raza muy curiosa, desafortunadamente un escorpión se cruzó en su
camino.
Inesperadamente ese día lloré mucho, y yo creo que porque
estoy cansado de pérdidas (aunque obviamente mi corazón está en duelo por mi
perrita), es inusual el dolor que llegué a sentir, le encontré poco sabor a los
días siguientes y saber que se ha ido aquella que aportaba cariño a mi vida, me
duele.
Dentro de alguna de las letanías católicas que
aprendí cuando era religioso recuerdo una frase que dice que este mundo
"es un valle de lágrimas" y vaya que sí lo es, nos enfrentamos a
pérdidas, a dolor, a sufrimiento, a enfermedades, a carencias, a dificultades,
a duelos, a desamor, a la muerte.
Es un mundo donde estamos de pasajeros temporales
valga la redundancia, y donde con el paso de los años se valoran las cosas que
hemos vivido, pero sobretodo los seres que ha pasado por nuestro camino y han
dejado huella, una huella de amistad, cariño, amor.
Algunos que han regresado del más allá dicen que en
el camino se encontraron con sus mascotas que salieron a recibirlos. Yo espero
poder ver a todos esos animalitos que han sido parte de mi vida y obviamente
también a todos aquellos que ya se me han adelantado. Eso es lo que más amo de
las imágenes del paraiso que los protestantes siempre muestran en sus
panfletos.

Por lo pronto el legado de Chiara ha rendido fruto,
hemos adoptado a Lola en su lugar, una perrita de la calle que ahora tendrá un
nuevo hogar. Estoy seguro que Chiara desde allá arriba, en señal de
contentamiento, mueve testa y cola el buen animal.
RR
Imagen: Increibles fotografías de Gregory Colbert de
la galleria “Ashes and Snow”, les recomiendo su página: (Link a Galería)

Frase: “Claro – dijo el zorro. – Todavía no eres para
mí más que un niño parecido a otros cien mil niños. Y no te necesito. Y tú
tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a otros cien mil
zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para
mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo...”
El Principito –
Antoine de Saint-Exupéry
Canción: Forever and a year (from the movie “Holding
the man”)
Video: Mi bella Chiara desde que era bebé.
Conferencia: A discreción - sobre los animales y su trascendencia por Miguel Pedrero.
Película: Hachi, A Dog's Tale (Basada en la historia de un perrito
en Japón) con Richard Gere

















