viernes, 1 de septiembre de 2017

Informatonio 62: La pérdida de Chiara


1 de Septiembre de 2017

Recuerdo cuando tuve mi primer acercamiento con el llanto por duelo, fue aproximadamente a los 10 años. Como a muchos niños, mis papás me habían comprado un perrito, un cachorrito que me alegraba todas las tardes al regresar de la escuela.

Desafortundamente no pasó ni una semana cuando se le empezó a notar enfermo y desganado, fuimos al veterinario y nos dijeron que tenía “moquillo”, lo que para mi fue muy triste porque sabía que no había cura.
Lo vi luchar y debilitarse con el paso de los días hasta que finalmente vino el veterinario a ponerle un suero directamente en una de sus patitas. Estuve pendiente de el hasta la mañana en que murió. Inmediatamente después subí a mi cuarto a llorar.

La verdad fue mi primera pérdida en medio de mi inocente niñez y fue muy duro porque me enfrentaba con la realidad de lo que es perder algo preciado y querido.

No sé si desde esa ocasión tengo corazón de pollo, pero la verdad todo me hace llorar. Si veo gente muriendo en las noticias, si veo una película emotiva, si me cuentan algo dificil, si leo un libro de temática profunda, si escucho a algun familiar llorar, etc. Sin embargo me gusta ser así, no me da pena llorar en público y no pienso como mucha gente que eso me hace menos, al contrario siento que me hace mucho más humano.

Y bueno desde esa primera ocasión ya se han sumado más pérdidas: Estando en la universidad me enteré de que mi amigo de la primaria Miguel había muerto en un accidente, luego vi a mi abuelito partir de este mundo mientras yo yacía a los pies de su cama, después me tocó perder a mi amiga Vicky de la secundaria que murió en manos de sus secuestradores, luego supe de mío tio Oscar que había fallecido en su vejez en un asilo de ancianos, después vino la partida de mi amigo Ramiro que no pudo contra infecciones que invadieron su cuerpo, tiempo después supe de Lily que perdió la batalla contra el cáncer y en noviembre de 2016 finalmente mi abuela Berty partió en medio de una agonizante vejez.

Y hace algunos días llegó otro golpe que no esperaba, la muerte de Chiara, una perrita Basset Hound que había criado desde cachorrita y que me había acompañado física y emocionalmente por momentos importantes en los últimos años de mi vida. Años difíciles y de mucha lucha, años de caerme y levantarme. Años en los que ese animalito me había acompañado alegre, meneando siempre la cola y corriendo a llenarme de cariño (y tierra y baba) cuando me veía llegar a casa.

Su partida ha sido trágica porque no era muy vieja, pero la verdad es que fue inevitable, pues desde hace unos dos años la habíamos llevado a vivir a un rancho donde podía correr y disfrutar de sus instintos de cazadora, sin embargo donde también corría el riesgo de exponerse a otras cosas por ser una raza muy curiosa, desafortunadamente un escorpión se cruzó en su camino.
 
Inesperadamente ese día lloré mucho, y yo creo que porque estoy cansado de pérdidas (aunque obviamente mi corazón está en duelo por mi perrita), es inusual el dolor que llegué a sentir, le encontré poco sabor a los días siguientes y saber que se ha ido aquella que aportaba cariño a mi vida, me duele.

Dentro de alguna de las letanías católicas que aprendí cuando era religioso recuerdo una frase que dice que este mundo "es un valle de lágrimas" y vaya que sí lo es, nos enfrentamos a pérdidas, a dolor, a sufrimiento, a enfermedades, a carencias, a dificultades, a duelos, a desamor, a la muerte.

Es un mundo donde estamos de pasajeros temporales valga la redundancia, y donde con el paso de los años se valoran las cosas que hemos vivido, pero sobretodo los seres que ha pasado por nuestro camino y han dejado huella, una huella de amistad, cariño, amor.

Algunos que han regresado del más allá dicen que en el camino se encontraron con sus mascotas que salieron a recibirlos. Yo espero poder ver a todos esos animalitos que han sido parte de mi vida y obviamente también a todos aquellos que ya se me han adelantado. Eso es lo que más amo de las imágenes del paraiso que los protestantes siempre muestran en sus panfletos.

Mientras tanto los vivos a seguir echándole ganas que la vida es maravillosa, a seguir aportando a este mundo alegrías, amor, compañía, solidaridad y paz.

Por lo pronto el legado de Chiara ha rendido fruto, hemos adoptado a Lola en su lugar, una perrita de la calle que ahora tendrá un nuevo hogar. Estoy seguro que Chiara desde allá arriba, en señal de contentamiento, mueve testa y cola el buen animal.

RR

Imagen: Increibles fotografías de Gregory Colbert de la galleria “Ashes and Snow”, les recomiendo su página: (Link a Galería)


Frase: “Claro – dijo el zorro. – Todavía no eres para mí más que un niño parecido a otros cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a otros cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo...”
El Principito – Antoine de Saint-Exupéry

Canción: Forever and a year (from the movie “Holding the man”)
Video: Mi bella Chiara desde que era bebé.
Conferencia: A discreción - sobre los animales y su trascendencia por Miguel Pedrero.
Película: Hachi, A Dog's Tale (Basada en la historia de un perrito en Japón) con Richard Gere

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