jueves, 10 de noviembre de 2005

Informatonio 9

Saludos a todos, espero que en esta temporada pasada de Día de Muertos y Todos Santos se la hayan pasado muy bien y que hayan recordado con alegría a aquellos que ya se nos adelantaron y que nos dieron su ejemplo.

Yo como ven escribo después de mucho tiempo, reiteradas disculpas. La verdad es que ahora no he tenido casi nada de tiempo para dedicarle a escribir, pero creo que ya es justo y necesario que les diga mi paradero y el acontecer de mi vida, esto claro en consecuencia a los tantos mails que me llegan en donde ustedes personalmente me cuentan sus constantes quehaceres, muchas gracias, me reconforta el saber que no soy el único que anda metido en mil y un asuntos…

Para empezar les contaré sobre los días más relevantes que he tenido desde que llegué a Saltillo, pues como bien saben estoy aquí desde agosto y el poder trabajar en un colegio pudiendo convivir tanto con niños, adolescentes, jóvenes y adultos me ha llenado de vivencias nuevas que me hacen valorar día con día el don de la vida.

Cabe señalar que el ser colaborador católico ha servido para que la apertura hacia mi y hacía Memo (el otro supercolaborador) en una sociedad nueva, sea más fácil, sin embargo toda jornada tiene su afán y así avanzan los días con nuevos retos que nos mantienen interesados en el constante desarrollo de nuestras actividades, ya sean espirituales, formativas, educativas o deportivas.

Actualmente ya hemos diseñado toda una imagen para el Club que estamos formando, ya hemos hecho un logotipo, un slogan, una playera, una credencial… y estamos pensando en sacar llaveros, gorras… todo el kit, jajajaj… mientras que yo por otro lado estoy editando un video de las actividades que hemos realizado, además de que soy el encargado de tomar fotografías; así sin preverlo estoy aprovechando los conocimientos que la carrera de Comunicación me ha dado.

Sin embargo los Padres con quien vivimos nos instan para que hagamos todavía más, y pues tienen razón, ya que con el paso del tiempo nos damos cuenta precisamente de muchas cualidades adormiladas y capacidades que NO explotamos al 100 por ciento y no es modestia, simplemente son los golpes de la vida que te abren los ojos… en fin.

También cabe señalar que el mes pasado fuimos a la ciudad de Cotija de la Paz, en Michoacán, donde se reunieron aproximadamente 450 personas (entre sacerdotes, consagrados, apostólicos, novicios, colaboradores) de todo México, para tener una convivencia de un fin de semana con el fundador de la congregación en la que participo, el P. Marcial Maciel L.C., una experiencia que fue muy enriquecedora para todos los que pudimos asistir, ya que además dimos un tour por el pueblo, que sigue siendo un pueblo pueblísimo, definitivamente no hay un pueblo más pueblo que este pueblo, casas de tejas rojas, pequeño, gente fresca y humilde… típico de México.

Gracias a Dios todo esto, aunado a la cantidad de libros que estamos leyendo (porque casi no tenemos tiempo de ver la televisión), me ha formado más al hablar frente al público, con decirles que en ocasiones he dado pláticas yo sólo durante más de “dos horas”. Lo cual es muy beneficioso, ya que me estoy preparando para cuando dentro de unos años dé mi discurso ante la Santa Sede o ante la ONU, jajaja.

Y bueno para no hacer el cuento más largo, quiero decirles que estoy muy bien, muy contento, alegre de poder pasar por estas experiencias junto a tanta gente buena y así poderle poner “sabor a la vida”. Que muchas veces se amarga por los problemas que nos agobian, que aunque no haga mucho énfasis en ellos, también los tengo, sin embargo lo ofrezco por las personas que se encuentran en peores situaciones que yo, por ejemplo este sábado iremos a la Casa Cuna del DIF con los niños huérfanos y creo que ahí se verá reflejado perfectamente lo que les digo.

Ahora si me despido no sin antes encomendarlos en mis oraciones y solicitándoles que también pidan por mi perseverancia, que no todo es fácil en esta vida, pero vale la pena vivirla, pues como dijo la madre Teresa...

“La vida es una oportunidad, aprovéchala. La vida es belleza, admírala. La vida es sueño, hazlo realidad. La vida es un reto, afróntalo. La vida es un deber, cúmplelo. La vida es un juego, juégalo. La vida es preciosa, cuídala. La vida es riqueza, consérvala. La vida es misterio, devélalo. La vida es promesa, cúmplela. La vida es tristeza, supérala. La vida es himno, cántalo. La vida es combate, acéptalo. La vida es una tragedia, domínala. La vida es felicidad, merécela. La vida es la vida, defiéndela”. 

Pero hay que defenderla pensando que “el día más bello es: hoy.
La cosa más fácil: equivocarse. El obstáculo más grande: el miedo. La distracción más bella: el trabajo. La peor derrota: el desaliento. Lo que hace más feliz: ser útil a los demás. El peor defecto: el malhumor. La ruta más rápida: el camino correcto. El resguardo más eficaz: la sonrisa. El mejor remedio: el optimismo. La mayor satisfacción: el deber cumplido. La fuerza más potente del mundo: la fe. La cosa más bella de todas: El Amor”.

Saludos cordiales

Toño