1 de Agosto de 2019
Un amigo solía decir que la vida es dura y cachetona, y creo que hay
mucha verdad en esta afirmación, pues si no fuera así sería muy complicado que
en esta aventura del andar nuestros pasos lograramos madurar, aprender o
cambiar para bien.
Recuerdo que empecé el 2019 con una lista tangible de propósitos
para el año nuevo, algunos de los cuales he ido cumpliendo, avanzando o
tachando, sin embargo lejos estoy de haberlos logrado todos o de la manera que
me lo había propuesto.
Si no mal recuerdo desde febrero me di cuenta que algunos de estos
propósitos ya se hacían inalcanzables. Sin embargo es pues en ese proceso de
tener objetivos medibles que también uno se da cuenta que hay que aceptar a renunciar
cuando las cosas no se van a dar a pesar del esfuerzo que uno ponga en ellas
para que se lleven a cabo.
Lo cual reconozco ha sido muy duro, pues al renunciar a algo el
primero que tira un grito en el cielo es nuestro propio ego. Nuestro ego se
retuerce como babosa ante la sal, la sal de la humildad que no nos gusta. La
sal que al ponerla en la herida del orgullo nos arde hasta lo más profundo del
tuetano.
Hoy en la mañana leía un poema de Mario Benedetti, que dice que “lo
que suceda hoy depende de mí. Yo debo escoger qué tipo de día voy a tener”, y
concluye que puede ser “un gran día… a menos que tengas otros planes”.
Es claro pues que hay que estar agradecido por lo que se tiene y
dejar a un lado las carencias. Y en lo que va del año ya se han logrado varias
cosas:
1. Me propuse abrir mi propio
negocio en México y aunque me muero de nervios, el proyecto va avanzando y
parece que se cumple este año. Esperen noticias pronto.
2. No pude grabar el cortometraje
del guión que llevo años trabajando, pero avancé en pulirlo más y en darme
cuenta que ciertamente llevará más tiempo de lo esperado, tal vez en el 2020.
3. Este año sin buscarlo me he
enamorado de un capricho. Y aunque no fuí correspondido, me llena de orgullo saber
que he dado todo y he sabido jugar todas mis cartas.
4. Junto con la ayuda de mi
psicóloga he podido conocerme más y finalmente he logrado avanzar en una de las
inseguridades más grande que me limitaba.
Ya casi es prueba superada.
5. Conocí en la lejanía a una
hombre bueno que me enseñó a
validar cosas que antes no contemplaba. Y aunque
las cosas
pasan sin saber porqué, sé reconocer lo genuino de la relación.
6. A pesar de lo desgastante de mi
proceso migratorio en
Canadá, al parecer estoy ya tocando la fase última y
aunque no
sepa hacia a donde apuntaran los resultados, es bueno saber
que se
acerca el final.
7. Logre inscribirme y terminar
exitosamente el curso de Welding (Soldadura) y por ende ahora podré practicar
mucho en México, me esperan proyectos divertidos de mejora en mi rancho.
8. Me propuse lograr un “5.12a”,
para los que no saben del deporte esta es la medida para graduar la dificultad
de una ruta de escalada deportiva. Y aunque no lo he logrado hasta ahora he
avanzado, de “5.10a” a “5.11d”, es decir he avanzado 8 niveles y estoy a uno
sólo de lograrlo.
9.
Algunos viajes al extranjero se
quedaron en el tintero, ya sea por falta de presupuesto o por falta de
flexibilidad migratoria. Sin embargo estoy seguro no faltaran los viajes cortos
en México o las salidas a la montaña, lo cual siempre me recarga las pilas.
10. Y pues han habido muchas lágrimas, muchos dolores, muchos
sufrimientos y lecciones aprendidas en estos meses, pero han sido muchas más
las alegrías y las risas. Espero lo que falta del 2019 nos siga fortaleciendo y
nos siga bendiciendo con amigos, familia, salud y amor.
Es curioso pero ahora me doy cuenta que casi ha pasado un año del
último informatonio. Hay
veces que el lado cachetón de la vida no me deja pensar
y ordenar mis ideas. Sigo igual de loco que siempre, pero siempre tengo el
pendiente de hacer este esfuerzo para seguir en contacto con ustedes.
Un fuerte abrazo y espero sigan echándole ganas con los dichosos
propósitos.
AR
Video: Aunque es una canción, vale la pena ver la maravilla de la
voz humana con la impresionante Cecilia Bartoli en “Son Qual Nave”.
Canción: Hello Seahorse! En la voz de Denise “Lo Blondo con “Dominó”.
Película: "La noche de 12 años", los días de prisión del gran
José Mújica.



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