Antier al salir tarde noche del trabajo me dirigí a mi coche dispuesto a ir a hacer un poco de ejercicio, sin embargo descubrí que un gañán había roto mi vidrio trasero del coche y aunque afortunadamente no me robaron nada, el enojo no se me fue tan fácilmente.
Al irme a mi casa me di cuenta de la gran falta que me hacía ese vidrio, pues entraba el frío y hacía un ruido feísimo… Me queda claro que sólo hasta que me hizo falta, me pude dar cuenta más a detalle de sus múltiples y útiles características.
La carencia de algo normalmente nos hace recordar lo positivo que hemos perdido y creo que justo ahora eso es algo que reflexiono muy frecuentemente, sobretodo entre mis amigos que sufren algo de ello ante las relaciones afectivas que están buscando, encontrando y perdiendo…
Pérdidas que definitivamente hacen un daño, en diversos grados, a nuestra psicología, a pesar de la enseñanza que se logre aprender de esa situación dolorosa.
Yo no sé si Jaime Sabines, el gran poeta chiapaneco, haya experimentado esto, pero si deja claro lo que podemos llegar a pensar en situaciones de amor y desamor en su poema: “Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad”.
El poeta nos habla de un amor que más que dar calor, termina quemado y chamuscando muchas otras cosas a su paso. Y entre líneas deja ver sus pensamientos, que a muchos nos surgen naturales ante el despecho, la soledad y la no-correspondencia de nuestros sentimientos…
Y cabe mencionar que algunos amigos aún logran abrir paso a un pensamiento todavía más crudo, que se torna en reclamo e incredulidad cuando ven a otros gañanes jactarse de haber obtenido aparente “éxito” en todo este rollo sentimental al mostrar como un trofeo el número ascendiente de las parejas obtenidas hasta el momento… aunque estas terminen en fracasos.
Y es que por las apariencias podríamos preguntarnos ¿A las mujeres les gusta sufrir con las relaciones amorosas conflictivas?, ¿a los hombres sólo les interesan mujeres fáciles o de dudosa reputación? ¿o todo lo contrario?
Como el libro -Amor y Desamor- lo explica, “hay una inmensa diferencia entre desearse y compartir la vida cotidiana. Esta es la razón de porque, el amante masculino, se viste después de la relación y se va a su trabajo, feliz; pero es la misma razón por la que una mujer sabe que ese no es el hombre que ella requiere para casarse.
Los jóvenes que se ven envueltos en el amor romántico, piensan que el amor se acaba. No se dan cuenta que más que un sentimiento, es una relación que se construye, es un aprendizaje de estabilidad, adaptación y balance, que requiere de reflexión y elaboración.
(De no verlo así, la consecuencia será) encontrarnos a dos personas aburridas, sin comprensión o ternura para el otro. Propensos a buscar a alguien más (…) Y cuando uno de los dos siente no estar recibiendo suficiente amor en la relación, es porque él mismo tampoco lo está poniendo.
Y si a esto se le añade la mentira, que no es más que egoísmo y huída al compromiso, aumentan los conflictos; este es el camino al desamor”.
Parafraseando nuevamente a Jaime Sabines, pareciera que esta situación desencantada fuera como salir de un manicomio, para entrar a un panteón… Es posible que el poeta se refiera al amor incomprensible que nos lleva a la locura, para finalmente y ante la imposibilidad de tomar otro camino, enterrar nuestras relaciones afectivas en el panteón del olvido, la indiferencia y en el peor de los casos, el odio.
No. No es posible. Las niñas buscan un niño bien. Y los niños buscan una niña bien... Sí, aunque haya veces en que la sociedad, la familia, los amigos nos den todos los supuestos argumentos para asegurar con certeza lo opuesto.
Y si tu piensas lo contrario te pido de favor intentes convencerme, pues o termino por darte la razón o afianzo y arraigo más mis creencias y convicciones… ¿Quién da más?
Gracias a todos por leer, sobretodo a mis muchos némesis (y no me refiero a la diosa griega ni a la banda de rock) regados por el mundo, jeje…
Un abrazo.
Toño
Pd1: Les pido sus oraciones, buenas vibras y pensamientos positivos por mi hermana que hoy empieza su recuperación de la segunda cirugía.
Pd2: Gracias Dr. Vicente por su apoyo en esta redacción, gracias por el texto que nos dice que “tanto la muerte como el desamor pueden evitarse en ciertas ocasiones”, pero que también nos advierte que hay que tener los ojos bien abiertos, porque “cuando llegan, son inevitables”.
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