viernes, 10 de septiembre de 2010

Informatonio 36: Yo te sigo en Twitter

10 sep 2010

Hace menos de dos meses que empecé a usar Twitter, la verdad es que para mi no ha sido fácil entenderlo, pero creo que poco a poco se me acaban las dudas. Ciertamente a los pocos días de haber dado de alta mi cuenta, me dispuse a seguir a gente famosa de distintos medios: Periodistas, estrellas de cine, cantantes, políticos, intelectuales, etc… quería tener de todo un poco para hacer una análisis general de las reacciones expresadas por esta red social tan solicitada.

La cuestión es que uno de los elegidos fue Germán Dehesa… Destacado en la radio y la televisión mexicana, dramaturgo y promotor cultural. En el ámbito nacional más reconocido por sus colaboraciones salpicadas de humor en algunos periódicos y por su participación en la película Cilantro y perejil (1995). Un habitante ilustre de la ciudad de México; reconocido por el gobierno con la condecoración de Ciudadano Distinguido…

En fin, lo curioso es que a los pocos días de estar siguiéndolo en Twitter recibí una notificación en mi correo que decía: “Germán Dehesa ahora te sigue en Twitter”… como se podrán imaginar yo pensé: “¿Qué?”, seguramente es una equivocación, error de dedo, no sé… en fin, la situación se me hizo curiosa, pero dejé que los días borraran la anécdota sin mayor relevancia.

No obstante el pasado 2 de septiembre -de igual manera por el Twitter- me enteré de su muerte, varios hablaban de lo triste que estaban y que era una pena su fallecimiento, y fue entonces cuando supe que había muerto de un cáncer terminal que al parecer le fue detectado tarde...

La muerte definitivamente trae reflexiones para todo familiar, amigo o conocido del fallecido, pero cuando la situación se trata de una muerte anunciada… creo que la autorreflexión que uno se puede llegar a hacer -en aras de ver llegar el desenlace de una vida que has caminado poco o mucho-, es sobrecogedora.

La muerte es inminente y definitivamente nos lleva a hacer un balance del mucho o poco bien que hemos hecho en nuestra estancia en la tierra, la trascendencia. Todo esto viene a colación porque se aúna que hace pocos días falleció un primo de 20 años, después de mucho luchar contra un cáncer que desde su niñez le venía quitando la alegría… mientras que por otra parte la esposa de un amigo murió de un infarto fulminante, una día antes le daba las buenas noches a sus hijos y pocas horas después en la mañana su esposo se levantaba junto al cadáver de la que fuera compañera de su vida por tan poco tiempo, pues tenía a penas 32 años…

Inclusive he llegado a pensar que la enfermedad es la reminiscencia del preludio de una muerte lejana… Pues ante las manecillas del reloj que no nos dejan ir para atrás… NADA podemos hacer!!! Ni Dios, ni la naturaleza, ni el hombre…

Ya lo reflexionaba John Donne (1572-1631) en un soneto de “The Divine Poems”:

“Muerte, no seas altanera, aunque algunos te hayan llamado poderosa y pavorosa, ya que no lo eres, porque aquellos a quienes tu crees vencer, no mueren, ¡pobre muerte!, tampoco pudiste aún matarme a mi… ¿Por qué entonces tu orgullo? Tras un corto sueño, despertamos a la eternidad y la muerte ya no existirá, Muerte, has de morir”.

…grande fue mi sorpresa al ver que Germán Dehesa seguía en Twitter a casi el 95 por cierto de toda la gente que de igual forma le seguía -no tuvo tiempo de seguir a todos-, pero es ahí donde yo logro detectar un último mensaje implícito en su proceder: Yo te sigo a ti, porque tienes la misma dignidad y sobretodo la oportunidad de dejar una huella en este mundo. Vales tanto como yo. Sueña y lucha por lo que te apasiona…

¿Verdad o mentira? No lo sé, pero me inclino a “pensar bien” en medio de sus circunstancias, ahí donde tienden a aflorar los principios más nobles que caracterizan al ser humano, ¿O no?.

Esta ha sido mi pequeña aportación filosófica. Les mando un fuerte abrazo mis amigos y seguimos en contacto.

Toño
PD1: Gracias por todos los que encomendaron a mi hermana, ya está en casa con mis padres, bien atendida y mejorando :)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario