Que tal, aquí estoy yo de nueva cuenta enviándoles saludos al lugar donde se encuentren, mis mejores deseos.
Yo pues les cuento que actualmente me encuentro en casa con mis papás, terminé mi año de colaborador y pues vine a mi casa para que me consintieran un ratito, je je. Estoy en Chiapas por unos días solamente.
Al final de mi año también el trabajo fue llegando al final… la página de internet me la entregaron ya para mi total control (www.timonsaltillo.org), las mesas directivas que me acompañaron se integraron con mayor disponibilidad y se pudo calendarizar todo el año que viene hasta junio de 2007.
Se empezaron a cerrar todos los proyectos que se estaban manejando. Por un lado la sección de jóvenes que atendía fue un poco difícil de concluir oficialmente, pues algunos estaban en exámenes finales y otros muchos ya estaban de vacaciones, sin embargo el Club de los niños siguió creciendo, ahora es posible que se abra uno nuevo en una de las zonas más pobres de la ciudad conocida como “La Guayulera”, eso es motivador y en verdad que fue muy alentador ver una conclusión del trabajo. Una de las clausuras incluyó convivencia padres-hijos, subasta de regalos, comida y dulces. Mientras que otra incluyó una comida de carne asada en una casa que tenía alberca. Todos los niños se la pasaron bien además de que los miembros mas destacados recibieron reconocimientos.
Ahora que veo atrás la verdad es que después de dar uno año de tu vida a una causa tan noble, te deja muchos conocimientos en todos los aspectos, en lo espiritual, en lo humano, en los profesional, en lo personal… en verdad que Dios va proveyendo de instrumentos que te hacen ser mejor día a día. No voy a decirles que todo fue fácil, sin embargo las cosas positivas siempre superaron las negativas. Ver la oración de un niño, la perseverancia de un chavo, la verdadera vocación de un joven, la entrega generosa y desinteresada de un sacerdote, lo motivante que puede ser la gratitud de un padre de familia que se siente satisfecho, saber que dejaste un mensaje que no se borrará…
Lo único que importa es eso, pues el tiempo pasa, nosotros pasamos y después lo único que queda es el verdadero amor por los demás y por Cristo… es así que puedo asegurar que ha valido la pena.
Y qué creen, todavía hay mucho por hacer… en consecuencia a partir del 15 de julio regreso a trabajar… a dar un segundo año por la misma causa y aunque sé que me constará el doble, puedo asegurar que habrá dobles bendiciones…
Sé que otro año no es mucho para acabar con tanta contradicción en el mundo, sin embargo falta menos con el granito de arena… he ahí la esperanza!!!
Ahora si me despido no sin antes pedirles me encomienden en sus oraciones… eso es lo único que me sostuvo mi primer año y estoy seguro eso valdrá para toda mi vida.
Saludos cordiales,
Toño
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