Saludos, aquí estoy nuevamente. Finalmente un año más
está por terminar. En verdad que el tiempo pasa
volando y ahora no nos queda más que “recapitular” si
realmente lo hemos aprovechado.
¿Ha sido un año lleno de satisfacciones o de
decepciones?... y me refiero sobretodo a la actitud
con la que hemos vivido estos 365 días, porque aun en
medio de los problemas y las dificultades, si sabemos
sacar provecho de esas experiencias amargas, las
mismas penas nos llenan propiamente de satisfacción al
haberlas superado.
Para mi ha sido un año de lo más provechoso, en verdad
que Dios ha sabido acompañarme y pasarme su Cruz en
determinados momentos, porque créanme que no siempre
ha sido fácil. Sobretodo cuando en lugar de pensar en
las plusvalías que resultan normalmente de una
empresa, hay que pensar espiritualmente en las almas
que durante este año hemos acercado a Cristo. Y ahora
que yo a eso me estoy dedicando, soy más consiente de
esta realidad.
Como les comenté en el informatonio anterior, el
cierre del año tiene planeadas tres actividades muy
fuertes para esta temporada de adviento. Una es la
posada de “Soñar Despierto” la cual finalmente llega a
su realización este 14 de diciembre, será un día muy
agotador, pero muy enriquecedor.
Para ello se han seleccionado las escuelas más pobres
de la ciudad y de esos lugares hemos sacado una lista
de unos 800 niños aproximadamente, a los cuales hay
que conseguirles regalos, ropa, comida, diversión,
etc... sólo con la finalidad de hacerles pasar una
posada llena de alegría y diversión, haciendo realidad
probablemente aquello que tanto deseaban.
Todos escribieron sus cartas a santa, pero me llamaron
la atención tres de ellas, un niño que pedía la paz
del mundo, otro por los niños del Teletón y otra que
se ilusionaba con un simple lápiz y cuaderno para ir a
la escuela. Cuantas necesidades hay en el mundo!!!
Hagan cachitos para que este evento salga muy bien.
La otra posada es de “Dr. Sonrisas”, igual de
conmovedora, pero en otro ambiente. Aquí el contacto
es un hospital con niños muy enfermos o en etapas
terminales, les llevaremos alegría, regalos y un
momento de ilusión, iremos disfrazados de payasos,
haremos concursos y amenizaremos con los doctores y
familiares para que dentro de penas y lamentos surja
la esperanza de un mañana mejor.
Vale la pena mitigar un poco ese sufrimiento que hay
en el mundo, porque aunque aquí nos hemos encontrado
con experiencias muy duras donde nuestros niños a la
semana siguiente ya no están, sabemos que desde el
cielo agradecen los momentos de alegría que supimos
llevarles.
Y finalmente está la posada del Club Timón, los niños
que durante un año han asistido a recibir una
formación católica, hacer deporte y apostolados de
acción social, verán recompensados sus esfuerzos en la
medida de su entrega, pues aparte de la diversión
habrá reconocimientos para los miembros más destacados
y comprometidos con su fe.
Para terminar no me queda más que desearles que en
navidad Jesucristo nazca en sus corazones y no se
quede sólo ahí en el rincón, entre pasto, lucecitas,
pastores y alegres sonidos, pues más haya de ese
recuerdo, el nacimiento del Salvador se convierte en
el aliciente que nos lleva a perseverar hasta el
final, siendo coherentes con lo que pensamos y hacemos
y viviendo esa fe que nos han transmitido de
generación en generación.
Este 24 de diciembre, los católicos que reciban este
mensaje, confiésense, vayan a misa y comulguen la
salvación que se nos ofrece gratuita desde hace 2006
años.
Recuerden que las personas con éxito son las que han
adquirido la costumbre de hacer las cosas que a
quienes fracasan no les gusta hacer.
Encomendándoles en mis oraciones
Toño
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